DEL DIAGNÓSTICO A LO LEGAL

Maite de Miquel Balmes

Abogada y  Asesora legal desde el primer diagnóstico hasta el final de la vida.

Claridad legal para personas y familias que cuidan.

Cúentame lo que está pasando.

Ya le pondremos nombre después

No necesitas conocer el nombre del procedimiento. Empezamos por lo que estáis viviendo.

Un servicio nacido también de mi propia experiencia

 

Hola, family

Si ya me conoces por Primeros Pasos, por la Escuela Legal y Económica o llevas un tiempo por aquí, parte de mi historia te resultará familiar. Y si acabas de llegar, quiero contarte algo antes de empezar a hablar de procedimientos, recursos o demandas.

Soy Maite de Miquel Balmes, abogada y asesora legal de familias desde el primer diagnóstico hasta el final de la vida. También soy madre de dos motopeques neurodivergentes y vivo la neurodivergencia en primera persona.

Neurolegalia nace de mi profesión, pero también de mi propia experiencia vital. Yo también he estado al otro lado, recibiendo diagnósticos, intentando entender informes, esperando valoraciones y resoluciones y aprendiendo cómo funcionaba un sistema que nadie se había parado a explicarme.

Y muchas veces me he sentido sola, incomprendida e indignada. No solo por lo que estaba viviendo mi familia, sino porque además tenía que enfrentarme a una Administración que parecía esperar que yo supiera cómo funcionaba antes incluso de haber tenido tiempo de entender lo que nos estaba pasando.

Con los años entendí algo que ha marcado muchísimo mi forma de trabajar. Cuando no conocemos el sistema estamos en una posición de enorme vulnerabilidad. Si no sabes qué están valorando, qué significa una resolución, cuánto puede tardar, qué debería ocurrir después o qué puedes hacer cuando te dicen que no, dependes completamente de lo que otros decidan explicarte.

Y yo no quiero que trabajemos así.

Quiero que cuando estés atravesando un procedimiento sepas dónde estás, qué estamos haciendo, por qué lo estamos haciendo, qué puedes esperar y qué puede venir después. Que entiendas tus opciones antes de decidir y que, si llega una respuesta que no refleja vuestra realidad, sepas también qué posibilidades existen para reclamar, recurrir o llegar a una demanda.

Porque el conocimiento no sirve solamente para defender mejor nuestros derechos. También da tranquilidad, permite anticiparnos y quita una parte enorme de la angustia de no saber qué está pasando.

Para mí, eso también es salud mental para ti y para tu familia.

Por eso Neurolegalia no nació para ofrecerte una lista interminable de trámites. Mi trabajo empieza antes, entendiendo qué está pasando, ordenando las piezas y viendo contigo qué necesita respuesta ahora y qué puede esperar.

Puede que llegues teniendo clarísimo lo que necesitas. O puede que solo puedas decirme:

“Maite, no sé qué hacer ahora.”

Podemos empezar desde ahí.

🧡 Quiero que sepas dónde estás, qué puedes esperar y qué viene después. Porque entender también cuida.

Primero necesito entender tu caso

Mi forma de trabajar empieza con una primera visita de orientación jurídica, pero la visita no empieza cuando nos conectamos.

Antes te pediré la información necesaria para situarme e incluso te enviaré un formulario para que puedas rellenar, cuando corresponda, y te pediré la documentación que tenga sentido revisar. No quiero que empleemos la reunión en que me leas una resolución o intentes resumirme años de historia mientras yo tomo notas.

Quiero llegar a nuestra conversación pudiendo hablar contigo de tu caso de verdad: qué ha ocurrido, qué estoy viendo jurídicamente, qué puede faltar, qué opciones tenemos y qué considero que deberíamos hacer primero.

Puede que después de esa visita tengas suficiente para continuar por tu cuenta. Y puede que veamos que hace falta seguir trabajando.

En ese caso, después de la primera visita te prepararé una propuesta de actuación y presupuesto. Ahí sabrás qué recomiendo hacer, qué voy a asumir yo, qué está incluido, hasta dónde llega mi trabajo y cuánto va a costar.

Primero entendemos el caso. Después sabes qué propongo hacer y cuánto cuesta. Y entonces decides.

Así trabajo contigo

1. Me cuentas qué está pasando

No hace falta que sepas qué procedimiento necesitas. Necesito entender qué ha ocurrido, qué os preocupa y si existe alguna resolución, notificación o plazo importante.

2. Estudio antes de orientarte

Te pediré solo la información y documentación que necesite para situarme. No toda tu carpeta “por si acaso”.

3. Nos reunimos con el caso ya situado

La visita sirve para explicarte qué estoy viendo, resolver tus dudas, valorar opciones y decidir qué necesita atención primero.

4. Ordenamos el siguiente paso

A veces toca esperar. A veces falta prueba. A veces hay que solicitar. Y otras veces toca reclamar, recurrir o acudir a los tribunales.

5. Si necesitas que continúe, preparo una propuesta

Te explico qué trabajo recomiendo asumir y cuánto costará antes de empezar.

6. Si aceptas, actúo y hago seguimiento

Preparo las actuaciones acordadas y sigo el procedimiento hasta la fase incluida en tu encargo.

Cuando ya no necesitas otra explicación, sino que alguien actúe

No todos los casos necesitan una reclamación, un recurso o una demanda. Y, por supuesto, no todos tienen que acabar en un juzgado. Pero tampoco quiero que parezca que mi trabajo termina en una videollamada.

Soy abogada y, cuando el caso lo requiere y esa actuación forma parte del encargo, puedo preparar expedientes, solicitudes, escritos, subsanaciones y alegaciones; responder requerimientos; revisar resoluciones; presentar reclamaciones y recursos; preparar actuaciones notariales y asumir procedimientos judiciales y demandas cuando esa sea la vía que corresponda.

Sí. También reclamo. También recurro. También presento demandas.

No porque crea que todo deba judicializarse, sino porque hay momentos en los que defender un derecho significa continuar cuando la primera respuesta ha sido un no, cuando una resolución no refleja la prueba o cuando un derecho reconocido sigue sin hacerse efectivo.

¿En qué situaciones puedo ayudarte?

No trabajo con veinte “servicios” distintos según el nombre del trámite. Trabajo con personas y familias cuya situación puede tocar una o varias áreas a la vez.

Discapacidad

 

Reconocimiento, valoración, revisión, agravamiento, expediente, resolución, reclamación y demanda cuando corresponda.

Dependencia

 

Valoración, grado, PIA, servicios y prestaciones, revisiones, retrasos, reclamaciones y defensa de derechos.

Educación y derechos educativos

Adaptaciones, recursos, becas, documentación y defensa de derechos.

Mayoría de edad y medidas de apoyo

Qué cambia a los 18, guarda de hecho, asistencia, poderes, autocuratela, curatela y actuaciones notariales o judiciales.

Testamento, patrimonio y futuro

Testamento, patrimonio protegido, vivienda, herencia, personas de confianza y planificación jurídica del futuro.

Enfermedad avanzada y fallecimiento

Voluntades, poderes, documentación, decisiones que conviene anticipar, herencia y primeros trámites tras el fallecimiento.

 

Reclamaciones, recursos y demandas

Denegaciones, falta de respuesta, resoluciones incorrectas, recursos administrativos y defensa judicial.

¿Lo que necesitas tiene que ver con una CUME?

La CUME es una de esas materias en las que casi nunca basta con mirar una sola cosa. Hay que entender la situación médica del menor, la necesidad real de cuidado, la documentación que se ha preparado, la relación con la empresa, lo que está pidiendo la mutua y las consecuencias laborales y económicas para la familia.

Por eso la CUME no la trabajo sola ni como un trámite aislado.

En Neurolegalia la trabajamos en equipo con Geraldine Litmanovich, de Criando 24/7, graduada social y economista. Entre las dos revisamos el expediente con una doble mirada: jurídica, laboral, económica y práctica.

Cuatro ojos ven más que dos.

Podemos intervenir desde el principio, preparando una solicitud, pero también cuando ya ha llegado un requerimiento, cuando la mutua pide más documentación, cuando existe una denegación o cuando hay que plantear una reclamación.

Nuestra forma de trabajar empieza por revisar bien lo que ya existe. En CUME esto es especialmente importante porque muchas veces el problema no está únicamente en tener o no tener derecho, sino en cómo se ha explicado la necesidad de cuidado, qué informes se han aportado y cómo se ha construido el expediente.

Después de estudiar la documentación podemos decirte con más claridad qué está bien planteado, qué falta, qué conviene reforzar, qué viabilidad vemos y cuál debería ser el siguiente paso.

Y si la vía administrativa no resuelve el problema y es necesario presentar una demanda, la parte judicial la trabajamos con Ana Aparicio, abogada especializada en procedimientos de CUME.

No todas las familias necesitan recorrer todo ese camino. Algunas necesitan preparar bien la solicitud. Otras llegan con un requerimiento. Otras necesitan reclamar una denegación. Y algunas tienen que continuar hasta la vía judicial.

La idea es que no tengas que descubrir sola qué profesional necesitas en cada momento.

Elige cómo necesitas avanzar

No todas las personas necesitan el mismo nivel de ayuda. Puedes empezar comprendiendo qué hacer, aprender a prepararlo, pedir una estrategia para tu situación o delegar una actuación concreta.

No sé por dónde empezar

 

Primeros Pasos te ayuda a ordenar lo que está ocurriendo y elegir una primera acción sin intentar abrir todos los procedimientos a la vez.

Quiero aprender y prepararme

 

En la Escuela Legal y Económica puedes profundizar con calma en los temas que más te preocupan.

Quiero que estudies mi caso

 

Tengo varios frentes abiertos y necesito que alguien estudie el conjunto, identifique prioridades y me entregue una hoja de ruta.

Ya tengo un procedimiento o una notificación con plazo

Si has recibido una resolución, un requerimiento, una citación o existe un plazo próximo, indícalo al solicitar la visita para que pueda valorar la urgencia.

¿Y si mi situación tiene también una parte económica, laboral o fiscal?

Hay casos en los que no tiene sentido separar lo jurídico de las prestaciones, las cuantías, la fiscalidad, la cotización o la economía familiar.

Para esas situaciones existe el Servicio Jurídico-Económico Integral de Criando 24/7 y Neurolegalia, en el que trabajo junto a Geraldine Litmanovich.

No tienes que decidir tú sola si el asunto necesita una profesional u otra. Si al estudiar lo que ocurre veo que debemos mirar también esa parte, te lo explicaré.

Si tienes una resolución o un plazo, dímelo desde el principio

También te diré cuando creo que no hay que hacer nada

Puede que después de revisar la situación crea que todavía no es el momento, que falta prueba, que no compensa reclamar o que existe una vía más sencilla.

Te lo voy a decir.

No quiero presentar papeles porque sí. Quiero que entiendas qué herramienta estamos utilizando, para qué sirve y qué podemos esperar razonablemente de ella.

No puedo prometerte cuál será la decisión de una Administración, una mutua, una notaría o un juzgado. Sí puedo comprometerme a estudiar tu caso, explicarte lo que veo con claridad y acompañarte en las actuaciones que decidamos emprender.

¿Prefieres tenerlo todo explicado y guardarlo?

Preguntas frecuentes

¿Tengo que saber qué servicio necesito?

No. Cuéntame qué está pasando. Una parte de mi trabajo consiste precisamente en identificar qué problema tenemos delante y qué vía puede tener sentido.

¿La primera visita incluye la tramitación posterior?

No. La primera visita es una fase de estudio y orientación. Si después necesitas que continúe, recibirás antes una propuesta de actuación y presupuesto.

¿Tengo que contratar después lo que me propongas?

No. Puedes utilizar la orientación para continuar por tu cuenta.

¿Puedes llevar tú el procedimiento?

En muchos asuntos, . Dependerá del caso concreto y de la actuación que acordemos.

¿Haces recursos y reclamaciones?

Sí. Primero reviso qué ha ocurrido, qué se ha resuelto, qué prueba existe y qué plazo tenemos.

¿Presentas demandas?

Sí. En asuntos como discapacidad, dependia y el asunto necesita continuar judicialmente y puedo asumir esa materia, esa fase se presupuesta expresamente.

¿Tengo que mandarte todos mis informes antes de hablar?

No. Primero cuéntame brevemente qué ocurre. Después te indicaré qué documentación necesito revisar.

¿Trabajas online?

Sí. Gran parte del trabajo puede hacerse online. Si el asunto necesita presencialidad, notaría, juzgado u otra actuación, lo organizaremos según el caso.

Cuéntame dónde estás ahora

No tienes que preparar una explicación perfecta. Tampoco tienes que saber qué ley se aplica ni decidir antes de escribirme si quieres solicitar, esperar, reclamar, recurrir o presentar una demanda.

Cuéntame qué está pasando y qué es lo que más te preocupa.

A partir de ahí empezamos.